Las Provincias 13 de Diciembre de 1994
LA CRIMINALIZACIÓN DEL IDIOMA ESPAÑOL
Por Ricardo García Moya
¿Por qué la Generalidad edita un libro en francés y catalán, rechazando las lenguas española y valenciana? Es
difícil la respuesta, especialmente si analizamos que la autora, María Milagros Cárcel Ortí, no es
francesa ni catalana. EI libro "Vocabulaire international de la diplomatique", con más de 300 páginas,
se imprimió en la litografía Guada del Camino Nuevo de Picanya; lugar que, me parece, todavía no es
Francia o Cataluña. Y el que diseñó la cubierta, Carlos Pérez Bermúdez, suena demasiado a ceitibérico
como para haber nacido en Sant Cugat o Poitiers.
La dedicatoria hace referencia a José Trenchs Odena y a Angel Canellas López; es decir, un Pepe y un
López. EI dilema lo va aclarando la "Presentació", escrita en perfecto catalán (no piensen que en
valenciano o español). Según Cárcel: "la Conselleria de Cultura de la Generalidad Valenciana y la
Universidad de Valencia, desde el primer momento acogieron con interés la obra y quisieron
patrocinar la edición
" (p. 11 ).
¿Por qué tenía tanto interés - unas entidades mantenidas con impuestos de los valencianos en editar libros cuya
finalidad es pregonar que el idioma valencia no existe? Allí mencionan al "catalán, allemand, anglais, italian, danois,
grec, tchéque, espagnol, hongroise, néerlandaise, portugaise, roumain, suédois, russe, etc."; es decir, todos menos el
que Lerma, Pedraza y Romero dicen amparar. Respecto al libro francés-catalán, responde la estrategia
adoptada en ciertos congresos celebrados en Cataluña, donde el español era considerado idioma
secundario, como el islandés o el rumano. Y todo concuerda con algo más siniestro: la estrategia
programada para criminalizar al idioma español según dictan los cerebros dei integrismo catalán;
impulsores de la actual "immersió" en el Reino de Valencia.
Los profesores que perpetran la inmersión en EGB y BUP siguen normas gramaticales de "Escola
Catalana"; revista que mensualmente manda el Omniun Cultural desde Barcelona. Pero su contenido no
sólo es lingüístico; estratégicamente camufladas en diferentes números aparecen las consignas políticas
para la criminalización del castellano y la confrontación civil que citaba Pujol no hace mucho. En
"Escola Catalana" -y la tengo delante de mis ojos-, se recomienda a los maestros que: "por razones
estratégicas de nuestra Nación, todo el decenio de los años noventa hemos de reducir brutalmente
nuestra utilización del caste!lano
". La unidad de la lengua, el paso previo para lograr "un nacionalismo
catalán, liberador, que ponga fin a la dominación española de los Paísos Catalanes
" (E.C. n. 278,
p.24)
Las consignas de EC --subvencionada por el gobierno de Pujol, el socio de Felipe , son dogma de fe
para los maestros catalaneros de EGB y BUP en Alicante, CasteIllón y Valencia. EI odio al español (el
valenciano, para estos renegados, no existe) lo apreciará usted si se entrevista con alguno de ellos.
Aunque le hable en español o valenciano, él le contestará con la jerga barcelonina de "altre, aleshores,
amb, a mes a mes, tasca, avui...". Son comisarios políticos del integrismo catalán.
Viven para Cataluña (aunque cobran de nuestros impuestos) y siguen al pie de la letra el "Decáleg" del cerebro de
la inmersión Til Stegman, alemán de Frankurt que -desde "Escola Catalana"- , recomienda a los
maestros que anoten cuántas veces usan la lengua criminal: "a veure: avui m'apuntaré cada vegada
que he parlat castellá
" ( E.C., p. 25) . Y Lerma, volcado en la implantación del catalán, acata lo que
sugiera Pujol, el expansionista socio de FG. Según la revista "Papers" de la ConseIleria de Cultura de la
Generalidad Valenciana: "el nou impuls lo avala la infomarció que arriba de Catalunya sobre l'éxit dels
programes dimmersió" (p. 8).
Desde la frontera con Francia hasta "Alacant, avui en dia conpten amb centres d'inmersió en catalá" (
EC, p. 14). EI camino para la confrontación civil en España según Stegman está forjándose por lobos con
piel de cordero lingüístico.
Aparte del Stegrnan, tenemos en Valencia a Albert Hauf (mallorquín hijo de alemán de Baden-
Wüterberg), empeñado en salvar de la barbarie a los valencianos Todo lo encuentra mal en Valencia
(menos el sueldo que cobra por enseñar catalán en la Universidad), desde la "butricia" ("Sao"; nov.94,
p.49) a la derecha Valenciana, "que no aconsegueix ser civilitzada"; pertenecer a ella es sinónimo de
bárbaro (no como los tory ingleses). LAS PROVINClAS es un diario no recomendable. Según Hauf,

habría que Ilevar a los valencianos "de 13 y 14 años a estudiar a Fuster...) a veure els articles de
<<Levante>>
" (p. 31 ) Estas opiniones las publica la revista clerical del régimen lermista "Sao" (que
subsiste por la publicidad que Lerma, Pedraza y Romero insertan en sus páginas).
En el universo de Hauf (su país, dice, es Cataluña, Ias islas y el PV) los buenos hablan catalán, y los
delincuentes y asesinos utilizan el español. En la entrevista de 12 páginas sólo emplea el español para
situarlo en boca de un indeseable que dice: "Yo me meo donde me da la gana" (p. 48); un intolerante;
"habla cristiano"; de unos presuntos asesinos que escriben: "muerte a los biólogos" (p. 49). Es la
táctica que usaban los integristas medievales para deshumanizar al pueblo judío, ya que - según
recuerda Umberto Eco en "La lengua perfecta"- propagaban que el hebreo era el idioma de los seres
satánicos del averno.
Hauf presume de limpio, culto, disciplinado (como buen ario) y tolerante con todo; menos con los "imbécils" (p.
48), los bárbaros e incivilizados de la derecha valenciana, el diario LAS PROVINCIAS, "la gent del PP"
que está "en la inopia, en la ignorancia de les propostes honrades, honestes i intel-ligents". En fin,
contra todo el que discrepe de su cuadriculado cerebro. Este demócrata se jacta de quedarse en
Valencia, aunque tuvo opciones de irse a Barcelona: "He triat de quedarme aquí; o sigui, que ja esta
dit
". ¿Para qué? Está claro- "para canviar la realitat segons les nostres idees" (p.49). Los inmersores
(corno Daniel Grau, traductor del Boletín en las Cortes) no tienen dudas: "la ley permisiva no sirve"; para
normalizar una lengua "hay que desnormalizar la otra". Carrero Blanco a su lado, era Gandhi.