La asquerosa Selectividad catalana

Ricardo García Moya

La prensa madrileña y catalana (El País, Levante,..) ha denunciado que, en Selectividad, se valencianizaron tres palabras de un texto del diario catalán “Avui”. Pese a que era mentira, la lucha contra este ficticio atentado a Cataluña la asumió el PSOE, partido que en su defensa del proletariado tiene dos metas: impedir que llegue agua del Ebro al Reino y, a cambio, inundarlo con mierda catalaner. El ejercicio había quedado bordado, con la prosa y verso de los catalanes Eugeni dOrs, Joseph Carner, Papasseit y Rododera; más la guinda de los colaboracionistas Joan Fuster, Sanchis Guarner y Enric Soria. Ni Pujol podría soñar con una Selectividad en territorio valenciano donde el léxico, la morfología, la sintaxis e ideología estuvieran tan acordes con la más rancia ortodoxia del catalanismo. Este 2002, como harán en el 2003, han vuelto a repetir la maloliente exégesis de Fuster y Guarner: “Comenteu aquest fragment de La llengua del valencians en relació al concepte de secessionisme lingüistic i la qüestió del nom de la llengua”. (Selectividad y LOGSE, 2002)

García de la Concha, supongo que turista del idioma valenciano, no tiene culpa de nada. Son la AVL, la Consellería de Educación y la sardanería del PPSOEU los que propagan que el valenciano no existe al imponer estos exámenes: “Concretem: la reticencia dels valenciana és a adoptar el nom de catalana per a la seua llengua, però no a acceptar la unitat lingüística de Valencia, Catalunya i Mallorca, comunitat didioma evident que cap valencià no ha negat mai” (Selectividad, 2002). Así engañan a nuestros hijos, ocultando que Fray Antoni Canals, Timoneda, Carlos Ros o Azorín, por ejemplo, defendían la singularidad de la lengua valenciana. Todo es un engaño. En Selectividad, a mis alumnos, les han lavado el cerebro con lo del “País Valencia, no parlis, meva, xatones, rodons, pel-licula, avui, llauna...” (Selectividad, 2002); y respecto a la supuesta reforma del DOGV es una pátina que disimula la lengua del IEC: “titols, subhasta, desenvolupament, amb, rodalies, finalitze, reial, execució...” (DOGV 11/06/02). No creo que Lizondo se enorgulleciera de esta bazofia.

De momento, hasta que no veamos la reposición de sustantivos como deport o riquea, el neutro lo y la ch; junto a la supresión de barbarismos catalanes (amb, avui, esport, cap de setmana, tardor...) no crean nada a los políticos con furor preelectoral. Cuando en 1521 se tradujo del lemosín al valenciano el Blanquerna, el arcaico “dues” femenino se convertía en “dos”, y surgía esa morfología valenciana que ahora escandaliza a walquirias del PSOE y melifluos del PP: “parais, yo, pereós, pobrea, riquea, naix, mentres, del modo, chics ronyosos, estes paraules, sentiment de fret, los quals, dos parts...” (Blanquerna, Valencia 1521). Eran tiempos en que creábamos voces como “esclavó” (anillo de cadena); exclusiva del idioma valenciano, aunque los catalanes la exhiben ahora en sus diccionarios. Lo normal sería que la AVL denunciara estas fechorías; pero sus miembros callan y cobran (incluidos mártires deanes y poetas matasietes).

Escrig recogía el sustantivo y derivados, todos con bilabial: esclabó (cast. eslabón; cat. baula); esclabonar (eslabonar); esclabonejar (herir el pedernal); esclabonejat (herido); e incluso el gerundio “esclabonant” (ed.1871). Procedentes del latín “sclavus”, la etimología popular mesetaria asoció el vocablo, erróneamente, a una S y un clavo (es + clavo ) por la señal SI (“sine jure”, sin derechos), que se marcaba a fuego en algunos siervos. Como pieza para golpear el pedernal, “esclavó” estaba arraigado en el 1400: “esclavó ferint la pédra… lo foc” (St.Vicent.Serm.1,. 142, h. 1408); permaneciendo los derivados “esclavoná, esclavonaes: colps en ferramenta de ferrer” en la zona sur del Reino, Corominas, aparte de apropiarse del vocablo, recoge las dos acepciones dadas por Carlos Ros: ”Esclavó, hierro con parte de acero con que se saca fuego de un pedernal (…) Esclavó: anillo de cadena”.

Corominas da el año 1764 como fecha más antigua de datación de “esclavó” en su acepción de anillo; pero el etimólogo no había leído nuestro Manuscrit del Loreto de Muchamel, donde se documenta que, un siglo antes, “27 de juliol, 1630, disapte”,el capitán Galcerán entregó una “cadeneta de or” que tenía “176 esclavons” (Ms.Loreto, Muchamel, f.22) La barroca letra del párroco, coetáneo de Calderón de la Barca, explica que la cadena de “esclavons de or” la regaló el militar por haber sanado “de una enfermetat que patía, de llansar sanc per la boca”. Hoy está prohibido escribir “enfermetat” y “sanc”, aunque es léxico valenciano clásico y actual; su utilización supondría el suspenso en esta asquerosa Selectividad catalana que humilla a los blandos valencianos. Hasta los alumnos de Muchamel que se examinaron de Selectividad no pueden escribir el topónimo en la lengua valenciana de sus antepasados; aparte de que desconocen la morfología con ch, ya que la Generalidad ha impuesto el catalán “Mutxamel” -que jamás existió- en todos los rótulos. Entre nosotros hay mucho político “de gaidó”. Por cierto, la locución “de gaidó” también es nacida en el Reino, aunque no procede del latín como “esclavó”, sino del árabe valenciano “gaidún”, forma de riego. En tiempos medievales conservó el significado, “regadiu de gaidó” (Llibre de values, any 1398), pero al usarse una pieza bascular para levantar el poal daigua, generó el valor semántico de oblicuo o torcido, “els coixos tenen la cara de gaidó” (El Mole,1837, p.62). Esta voz también se propagó al condado levantino, creándose el barbarismo “gairell”.

No sé si el Decretazo de Ascensión está o no aprobado. Todo él destila manipulación para confundir al pueblo valenciano. La única ley que rige sus fobias y filias idiomáticas son las emanadas desde el lEC. Ordenan, por ejemplo, que en “valenciá” se use sólo “orquestra”, con la r etimológica del latín y castellano antiguo (“orchestra”), pero en idioma valenciano jamás se utilizó esta grafía. Corominas da la fecha de 1805 como la más antigua datación de “orquesta” (así se escribía) en catalán; pero, sin cobrar dieta a la AVL, les ofrezco otra más antigua en idioma valenciano: “els cegos, sobre un taulat una orquesta (...) ”dels estudiants, va lluirse sa orquesta” (Valencia per sos Reys,1802); y posteriores: ”y apenes vinga la orqueste” (Bernat: Un fandanguet en Paíporte,1855); “la orqueste pot anar tocant” (Barnat: El virgo de Visanteta, 1845); “els musics en orquestes” (Boix.: Can. S. Vicente 1855); “orquesta” (Dicc. RACV 1997). Y Deu mos guart de la próxima maldad de la academia de Ascensión: el misal-bomba con arcaísmos y basura que ordena o tolera el lEC, sólo los que ordena el amo.

Diario de Valencia 23 de Junio de 2002